Archivo

Posts Tagged ‘ícono’

Acerca del Resumen de un texto (1)

Que un texto sea resumen del otro implica que es posible reconocer al texto resumido en el texto-resumen; se trata de alguna suerte de identificación o equivalencia.  En pocos términos, se trata de un signo que es signo de otro signo, esto es: el resumen es un texto que es signo de otro texto y opera de tal modo que puede producir la significación de aquel texto que significa. ¿Cómo opera tal producción de referencialidad y  sentido cercana a la identidad? Los conceptos de iconicidad e isotopía parecen pertinentes para explorar la relación semiótica por la cual un texto-resumen puede identificarse con el texto que resume.
La iconicidad  es un modo elemental de semiosis en el cual un representamen (un material significante) toma de su objeto (el algo referido), y transfiere al interpretante (un estado mental correspondiente a un estado de cosas en relación con el sujeto de significación) la posibilidad de una determinada forma, que existe tanto en el objeto como en su representamen;  en virtud de tal semejanza  formal, uno puede estar en lugar del otro. Los diagramas, las representaciones pictóricas, las metáforas, son signos icónicos en distintos modos, pero operan bajo el mismo principio semiótico. La hipótesis es que  nuestros “resúmenes” son icónicos, y de ello depende su eficacia semiótica.
La iconicidad se funda en que algunas condiciones formales de la percepción de un objeto sean compartidas con las de su representamen, lo cual quiere decir que es realmente para el sujeto de significación para quien debe existir la posible analogía entre los dos, no porque las semejanzas se den entre objeto y representamen. Para alguien, una paloma puede parecerse a un caimán, en algún aspecto, y ser, por tanto, un signo icónico de aquel… ¿porqué no? Pensemos en la percepción del significante: La palabra /ba.ba/ comparte algunas cualidades perceptibles con la palabra /pa.pa/; ellas se juzgan como condiciones constitutivas del significante de cada una, lo cual permitiría la mutua remisión icónica: ambas tienen dos sílabas estructuradas entorno a la misma vocal, son graves, las consonantes son oclusivas bilabiales etc.  Pero también es posible hallar la iconicidad en el plano del significado, en las formas posibles de las conexiones semánticas que los significados de cada palabra forman en el sujeto de significación; allí podría juzgarse que comparten formalidades de cualquier tipo: ambas son palabras del castellano, una papa puede ser babosa y, por sinécdoque icónica, una cosa remitir a la otra. La baba podría ser el rastro de un caracol, que sería una plaga para el arbusto de la papa, así que, por posible metonimia indicial, una cosa puede remitir a la otra etc., etc.  Si esto es así, cualquier signo podría ser signo icónico de cualquier otro… será la cultura interiorizada y la experiencia del sujeto la que ponga ciertos límites a las posibles remisiones que un signo, o un texto en este caso, haga a otro signo.
¿Qué es lo que un texto-resumen debe tomar de la percepción del texto-resumido, y transmitir al interpretante para que lo sustituya en su producción de sentido? El resumen, en tanto icónico, tomaría del texto-objeto sólo algunas de sus cualidades y relaciones constitutivas, pueden ser internas, propias de su material significante, o de su significado; podrían ser externas, de las que establece con su entorno (igualmente en la doble posibilidad de retomar lo propio del significante y del significado) . Si las tomara todas, se trataría de una copia icónica. Al tomar sólo algunas, se desechan las que se consideran, por algún tipo de convención, innecesarias para reconocer el carácter particular de la forma del texto-objeto que resulta significante. En cambio, se conservarán aquellas  que se consideran necesarias. Pero ¿con qué criterio se hace esta selección? La idea de “lo que se considera necesario” merece ser aclarada.

Iconicidad (borrador)

La iconicidad (representada  como la función K) es una relación posible entre dos primeros que consiste en que estén en la capacidad (en posibilidad) de relacionarse indexalmente con un mismo tercero, ya sea que éste sea su antecedente causal, ya sea  como consecuente  de cada uno de esos dos primeros.

{◊[n → P] ∧ ◊[n → Q]} → ◊ [K(P, Q)]

{◊ [P → n] ∧ ◊[Q → n]} →◊ [K(P, Q)]
La función de la iconicidad, en el sistema semiótico en un sujeto de significación (SS), permite  que, si tanto ΣP como ΣQ son condición suficiente para que se presente Σn en el sujeto, la presencia de uno producirá efectos semejantes a los que puede producir la presencia del otro; por tanto, uno puede conmutarse por el otro en tanto son equivalentes para una cadena semiótica particular;  es por esto  que se describe aceleradamente la relación de iconicidad entre p y q como  de semejanza entre los signos, por la cual p transferiría  al interpretante la referencia de q en virtud  de esa semejanza y viceversa.  Una  descripción más detallada de lo que sucede es que el sistema semiótico del sujeto permite en él procesos semióticos conmutables, como queda dicho.  La semejanza no es una condición de las primeridades de P y Q, ni de sus signos p y q, sino un procesamiento que puede hacer el sistema semiótico acerca  de los perceptos que pueden  producir deductivamente en él ΣP y ΣQ.
{[SS (ΣP → Σn)] ∧ [SS (ΣQ → Σn)]} → [ SS  (K(ΣP, ΣQ))]
De esta manera, también es posible la iconicidad en el caso de que los perceptos de los cuales dos primeros son indexales, sean, a su vez, icónicos.
{[SS (ΣP → ΣA)] ∧ [SS (ΣQ → ΣB)] ∧(K(ΣA, ΣB))]}
→ ◊[ SS  (K(ΣP, ΣQ))]

Cuando se dice que algo es icono de otra cosa en virtud de sus semejanzas formales con ella, como en la definición de hipoicónico de Peirce (C.P. 2.3.274-277), se simplifica demasiado la descripción de la semiosis, pues no se clarifica qué es lo que las hace semejantes.  Que P y Q produzcan en el interpretador los perceptos ΣP y ΣQ y éste los juzgue icónicos, se logra en virtud de las semejantes formas de operar en el interpertador ΣP y ΣQ, no por las formas de interactuar entre P y Q por fuera del lenguaje.

Categorías:General, semiótica Etiquetas: , ,

ANÁLISIS DE LA OPERACIÓN SEMIÓTICA DE UN ICONO (usando a Peirce)

vw turbo
Hay un ícono de un escarabajo (catarina). La imagen es capaz  de remitir al animal por cuanto comparte con él condiciones materiales de semejanza, a saber, los cualisignos de la forma semiesférica, el color rojo, los círculos relativamente pequeños dispuestos sobre el rojo, los tres
delgados apéndices articulados que se asimilan a las patas del insecto etc.  Los círculos están concentrados y superpuestos en la parte trasera del animal.  Ésta no es la manera frecuente de disponerse los cualisignos en él, por tanto, no puede ser decisigno del rema del icono de la catarina. Esta alteración ha de tener una causa extra-ordinaria, la cual debe ser inferida por abducción.
Intentemos uno: Cuando en un recipiente hay contenidos elementos esféricos, y el recipiente se mueve, éstos tienden a concentrarse en el lugar opuesto a la dirección del movimiento. Este es un argumento de necesidad lógica basado en la experiencia empírica; se trata de una ley, un sistema de necesidades.  Este argumento se propone como dominio de interpretación posible para aquello
que se había visto como un signo no-claro, como la ruptura del rema icónico de la catarina, de modo que se haga claridad en la capacidad que el signo debería tener para remitir a un fundamento u objeto.  Así, se puede decir que esa disposición particular de cualisignos, se convierte en un legisigno de movimiento, de velocidad, es decir, una configuración concreta de cualisignos que pueden constituirse en ley para la construcción de signos.   Ahora bien, el  ícono ha instaurado un legisigno nuevo que puede operar como enunciado; podría decirse, que es un icono legisígnico que dice “catarina que se mueve a gran velocidad” pero ¿cómo se llega a esta forma enunciativa y referencial delsigno?  El legisigno opera como un índice remático del movimiento en el ícono de la catarina.
Junto al ícono hay un texto, un signo verbal que tiene la forma textual de un enunciado expositivo: “ el nuevo Beetle turbo”. Pero hay una ley, una regla gramatical, un rhema de los enunciados expositivos que no está completo en la  forma presentada (en la materialidad del decisigno);  falta un valor referencial para (x) de modo que el signo opere, pues lo expuesto, gramaticalmente, “pide”
que haya un referente objetivo para ese texto.  De modo que el texto dice “[  (x ) es ] el nuevo Beetle turbo”.  ¿Cuál es el valor referencial  de ese (x)? La contigüidad del signo verbal y el signo icónico permiten, por metonímia, hacer que el ícono cumpla con las veces de ese sujeto gramatical faltante.  Algo así como “este es el nuevo Beetle turbo”.  Como hay un anunciado ya procesado
para el ícono,  ahora puede  predicarse de él  que es un Beetle.  La operación se refuerza:  sucede que el referente ordinario de esta palabra es, justamente, un escarabajo, género al cual pertenece la especie de la catarina;  se trata de una  metáfora del primer tipo (se refiere a la especia por el género).  Pero el referente de la palabra Beetle  también puede ser, en determinados contextos, un automóvil producido por VW.  Aquí habría una anfibología.  Si la palabra  tiene los dos referentes, y está explícito el ícono del insecto, no operaría el tropo, pero la presencia del iconograma (VW), que es el símbolo convencional, abstracto de la marca VW, introduce la ambivalencia referencial de todo el iconograma permitiendo que se carguen los  dos  referentes  de todas las connotaciones
semánticas que cada uno tiene, transfiriéndoselas uno a otro.  Así, el icono de la catarina veloz, es icono del VW turbo-cargado.

Categorías:General, semiótica Etiquetas: , ,