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Archive for 10 febrero 2016

El rabo del perro

Los refranes populares contienen sabiduría, es decir, filosofía práctica. Condensan, además, experiencia colectiva. Escuché hace poco: “A perro desconocido no se le jala el rabo“. Entendí que la prudencia para la interacción con el otro pasa por el tiempo de conocerle, que no conviene obrar hacia él desde sí sin saber del modo de actuar, reaccionar y pensar del otro. Jalar del rabo puede significar ejercer fuerza, molestar, tener sexo inclusive. Nada de eso se puede hacer hasta no saber quién es el otro… ahora bien ¿alguna vez se logra saber del otro? ¿Qué querría decir que el perro fuese conocido? ¿Si no logramos muchas veces conocernos a nosotros mismos se puede hacer eso? Será mejor no jalar rabos hasta que no sepa cómo es eso de conocer-se y conocer.

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